No sé del resto del mundo, pero aquí en Barcelona se habla constantemente de lo genial que es ser emprendedor. La verdad es… no es tan genial en absoluto. Al menos si deseas hacer algo más que una nueva empresa tecnológica, que requiere más que una conexión a Internet y una computadora. Cuando necesitas herramientas, herramientas físicas, quiero decir, materiales, una unidad adecuada configurada con todas las características legales y de seguridad… y además, un mini estudio fotográfico, cámaras, lentes, una computadora, conexión a Internet, edición de fotos, software, software CAD, etc …. bueno, todo resulta un poco más complicado.

Existe un organismo municipal que ofrece mucha información útil, cursos, programas, todo gratis. Y eso ya es de gran ayuda. Si necesitas dinero, tienes que conseguir un trabajo haciendo lo que sea mientras intentas que tu “puesta en marcha” sea visible y esté funcionando. O pedir financiación, que haremos sobre nuestro cadáver. Luego, dependiendo del campo, necesitarás 4 meses o 2 años hasta que pueda realmente ganarse la vida y olvidarse de las pérdidas.

También tenemos que tener en cuenta que Barcelona se está gentrificando masivamente, por lo que no es tan fácil encontrar un alojamiento asequible. Es decir, miles de ciudadanos se ven obligados a abandonar la ciudad, donde se suman los más variados y mejores servicios y proveedores -generalmente hablando- a la más amplia gama de clientes potenciales. En general, un esfuerzo no tan genial.
Estamos en esa etapa ahora. Buscar formas de promocionar nuestro negocio con los escasos recursos que tenemos a nuestra disposición, y sin convertirnos al mismo tiempo en unos pesados, que también es importante para nosotros. Equilibrio difícil.